¿Será cierto que José trasladó a María encima de un burro mientras él caminaba a pie al lado del burro?

 Es menester recordar que en tiempos bíblicos en la cultura hebrea, la posición de una mujer era siempre de inferioridad con respecto a los barones, era tan extremo que cuando venían visitantes al hogar, la mujer tenía que mantenerse fuera de la vista, un ejemplo de esto lo encontramos en (Gn. 18:9-10) Y le dijeron: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la tienda, entonces dijo: De cierto volveré a ti; y según el tiempo de la vida, aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrás de él.  Es menester preguntarse ¿Por qué Sara detrás de la puerta detrás de él? ¿Se estaba escondiendo a Sara de algo? ¿O les tenía miedo a los visitantes?

Respondemos estas preguntas con lujos y detalles

Las casas de los antiguos hebreos realmente no tenían una puerta como la que tenemos hoy, sino más bien tenían una división de tela, ya esa división le llamaban puerta, esto es por que los antiguos hebreos vivían en tiendas, no en casas, la tienda. de un morador de la arena se hacía con una larga pieza de tejido de pelo de cabra con una anchura de u metro y medio a casi dos metros (5 ó 6 pies). Se extendía sobre una serie de dos postes para conseguir una tienda larga, y sus dos extremos se fijaban en el suelo con unas estacas para este propósito. (Jueces 4:21) y cantar de los cantares 1.5 hace alusión al color negro de la tienda. Las tiendas tenían colgaduras que eran usadas para cerrar la tienda por detrás y delante, y establecían divisiones en su interior. También las tiendas (casas) tenían un área con un cortinaje trasero y dos divisiones constituían un área abierta donde podían recibir a los visitantes (18:1-2) y desde donde se podía oír la conversación si había personas detrás de las colgaduras de tela. , este fue el caso de Sara, que como mujer, por su cultura de inferioridad hacia la mujer, Sara tenía mantenerse detrás de la puerta y no podía salir de allí hasta que los visitantes no se fueran, o ella fuera solicitada para cocinar y servir. alimentos, ya que ella estaba subordinada a servirles a los barones de la familia antes de comer ella, también tenía que cargar el agua de la casa en grandes tinajas sobre su cabeza, en el mismo orden era ella que confesaba (hilaba) los vestidos con una aguja, hilo por hilo, bordado por bordado, tanto la ropa del hombre como también la de ella y los hijos.

En fin, podríamos publicar todo un libro de información contundente acerca de la penosa posición de la mujer judía en tiempo de patriarcado y machismo judío, desde los tiempos más remotos de la cultura hebrea hasta los judíos en tiempos de Cristo (siglo 1ro).

En el mismo reglón, era normal ver una mujer caminando con un cántaro de agua en la cabeza, mientras su esposo cabalgaba a su lado camino hacia la tienda (hogar) donde vivían, ya qué ver un hombre con un cántaro en la cabeza cargando agua. , era un símbolo de subordinación de la mujer hacia el hombre, lo cual no era permitido, como tampoco una mujer cabalgando, pues la cultura exigía de manera muy estricta, que cabalgar era solo cosa de hombres.

Resulta netamente curioso y cuestionable ver hoy día las biblias ilustradas, las películas, los dibujos de los artistas, y figurillas que son usadas para impartir ayuda visual en la escuela dominicales de nuestras iglesias, presentando a José al lado de un burro cargando a María para arriba y para abajo, cuando esto al parecer nunca pudo haber pasado. Era tan radical el hecho de que un hombre no podía ni de juego andar al lado de un burro mientras la mujer lo cabalgaba, que en caso de que la mujer tuviera un niño el niño si podía ser montado en el asno pero no la madre, por eso la silla o el aparato del asno se hacía de tres capas, fieltro, paja y tejido de pelo. Los sacos o bien se ataban entre sí, y se colgaban sobre la silla, atándose por debajo para mayor seguridad (Ge. 42:25-28), o bien se colgaban de un basto que se ponía a través de la silla, también se colgaban cajas o cestas del basto (1 S. 16:20; 25:18), en caso de que la pareja tenga niños el más pequeño era llevado dentro de estas cajas.

Por eso, aun los mayores libros de cultura ponen de forma insólita que la gran y famosa dama de Sumen ensillaba un asno y fuera a visitar al profeta Elíseo, por que lo habitual era que el hombre cabalgara y la mujer andará, de manera que en vista de esto los que afirman algunos comentaristas es que esto pudiera darnos una idea de la posición de esta mujer.

Conclusión

Si José hubiera asumido la posición con que lo presentan muchos artistas, caminando al lado del borrico que llevaba a María, hubiera sido el hazme reír de sus compañeros de viaje y la vergüenza máxima de sus coetáneos, de manera que tenemos que finalizar diciendo que la posición María como mujer fue la misma de todos los demás en su cultura por tanto tenemos que cambiar la visión de niño occidental por la visión oriental de ver a un José esposo de María montado en un burro con el ya una María caminando a pie al lado de ellos, tomando el burro por la soga. Independientemente de lo difícil que lo veamos, o no los imaginamos, este parece haber sido el caso del burro de José y no de María.

Fuentes

Comentario Bíblico Histórico ilustrado 6 tomos Alfred Edersheim. Usos y costumbres Ralph Gower. Yamauchi, Edwin Las excavaciones y las escrituras. La Arqueología y la Palabra de Vida, Vardaman.

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